El “médico” que se hizo millonario triturando bebés
Miles de mujeres han pasado por sus manos. [...] Barcelona es su ciudad talismán. Allí ha alcanzado poder y riqueza: fetos casi en edad de neonatos triturados, documentos falsificados para engañar a la Ley del Aborto, ecografías de pega… […] Las tarifas van de los
El 29 de octubre de 2006, los telespectadores daneses pudieron ver las imágenes que ilustraban este diálogo:
-Por lo que me has contado, podemos ayudarte. Son 30 semanas, ¿no?
-¿Cómo se hace?
-Digoxina. Es como un parto, pero inducido. No natural, sino artificial. Es lo que se usa para un ataque al corazón, pero en sobredosis.
-Algunos de los abortos que usted hace son de fetos que podrían vivir fuera del útero…
-Yo no soy filósofo, no estoy aquí para preguntarme si un feto respiraría o no.
Suplemento Crónica de El Mundo
Abrió su primera clínica en 1989, en Alicante. Su expansión fue imparable: ahora tenía en funcionamiento cuatro, con ingresos que superarían los 12 millones. Morín, detenido por interrumpir embarazos avanzados, tenía más negocios y pasión por el lujo.Su caída se produce tras la estancia de la vicepresidenta en Roma. ![]()
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El entra y sale en un Ferrari. Ella, en un Maserati. Son pareja y hacen vida en las alturas. En Sant Cugat, tocando el cielo de Barcelona, cerca de un reverdecido campo de golf. Entre vecinos ilustres. Y a un tiro de piedra de la residencia de Joan Laporta, presidente del Barça. Nada que envidiarle. El chalé del timonel culé luce poco comparado con las entrañas de la moderna mansión -el caserón, lo llaman en
Amplios jardines, jacuzzi, piscina, discoteca, un roble en el vestíbulo, un garaje repleto de bólidos de marca… El nido del ginecólogo y su paciente. Los dos se conocieron en la consulta y se enamoraron. Un flechazo, dicen antiguas amistades. Luisa, divorciada y madre de dos hijos, enseguida pasó de ser clienta a enfermera.
El pasado lunes, cuando
Casi tres décadas de vida catalana han convertido al peruano Morín en un auténtico potentado. Miles de mujeres han pasado por sus manos. O por sus clínicas desde que, en 1989, abriera
Sólo en 2005, su buque insignia,
Para él, su nuevo mundo fue éste. No aquél que abandonó, camino de Amsterdam y con el título de médico sellado en Lima, con hambre de hacerse un lugar en la tierra prometida al otro lado del Atlántico.Entre holandeses dio sus primeros pasos. Fue su viaje iniciático al mundo del aborto.
Lunes pasado. 9.30 de
Desde allí llegan los ecos, con nombre y apellidos propios, de quienes le han quitado la máscara y lo han enfrentado -parece ya que sin remisión- al veredicto de
Hasta que Castellví, de 44 años, casado y con tres hijos, llegó a Roma, hace poco más de un año. Allí empezó la verdadera cuenta atrás del abortista. A oídos de Francisco Vázquez, ex alcalde de A Coruña y hoy embajador de España en
El pasado 26 de noviembre, dos días después de que la vicepresidenta, María
NO DABA ABASTO
El olor a cárcel no le es ajeno. Por ella pasó en 1989 cuando intentaba abrirse paso en el prometedor negocio de las interrupciones de embarazo en Alicante. Hasta allí se desplazaba los fines de semana para practicar abortos en
De su fortuna dice mucho la mansión que posee en Sant Cugat, valorada, según agentes inmobiliarios, en 4,2 millones de euros (700 millones de las antiguas pesetas), los coches de lujo y la caja que hace anualmente en sus cuatro centros médicos de Cataluña. Ninguno baja del millón de euros de facturación, según declara. «Falso, ingresa mucho más. El triple, 12 millones como mínimo», desvela quien fue una de las personas de confianza del ginecólogo. «Lo que pasa es que cobra en negro a la mayoría de sus pacientes. Es norma de la casa».
Las tarifas van de los
En una de las reservas realizada por una suiza de 33 años, de cuya tramitación tiene constancia Crónica, se especifica claramente el día de la semana, la hora de ingreso en la clínica y los dos hoteles (Bonanova Park y Villana) donde la joven y sus acompañantes se alojarán antes y después de que la paciente aborte. Precio: 3.500 euros, a pagar en efectivo.
Lo que ahora se pregunta
TAMBIÉN LADRILLOS
Carlos Guillermo Morín, hombre afable y caritativo, a decir de muchos, podría haber llegado a más: a ejercer la cirugía portando el VIH. Según Epoca, fue diagnosticado de sida hace dos años, e incluso estuvo ingresado dos meses en el hospital San Pau de Barcelona. Se habría infectado el mismo año, 2005, que lo condecoraban como doctor modelo en su ciudad natal. Allí lo adoran por haber financiado un centro de salud, pasar consulta gratis a las mujeres y ayudar a sus paisanas inmigrantes a integrarse en España mediante cursos de formación profesional pagados por su fundación.
Pero detrás de tanto altruismo hay otros negocios ajenos al de los abortos (ilegales): las promotoras inmobiliarias. Una breve búsqueda en los listados del Registro Mercantil pone al descubierto un entramado de empresas (Victorvi, S. L, Barinvest, S. L, Villacarlota, S. L, y Global Kooning Business, también sociedad limitada) en las que el nombre de Carlos Morín Gamarra figura, directa o indirectamente, en domicilios sociales de Barcelona, Madrid y Alicante. A veces, como administrador único. En otras, es su mujer, Luisa Durán, la que ejerce de apoderada.
El otoño pinta negro para el patriarca. Así llaman algunos al hombre que, allá por los años 70, se vino a España con lo puesto.Al triunfador (dicen que tiene unas manos de oro para la cirugía).Al amante de las fiestas y la buena mesa (le pirra la comida francesa y mediterránea). Al coleccionista de pintura… Y de amistades. Así llaman, patriarca, a quien se atrevió a ofrecer 50 abortos, de los difíciles, en directo. Pocos fueron los que se enteraron.
Morín, un referente en la materia dentro y fuera de España, se trajo a Barcelona a la flor y nata del sector abortero mundial: 230 expertos, a los que invitó a participar en lo que él bautizó como Primer Simposio Internacional Multicultural de Salud Reproductiva.La reunión, celebrada en el hotel Meliá en octubre de 2003, incluía en una sorpresa: además de las consabidas charlas, se ofrecía a los invitados la posibilidad de realizar en vivo medio centenar de abortos voluntarios. Por supuesto, en los quirófanos de sus clínicas. Un éxito. Según consta en una denuncia al Colegio de Médicos de Barcelona, firmada por el presidente de
Son las 11 de la mañana [de este jueves] y en Ginemedex, de donde se llevaron detenido al doctor peruano, nadie contesta al teléfono.Hay que armarse de paciencia y marcar varias veces. Pasados 20 minutos, una voz femenina atiende
-Lo siento, señor, en este momento no hay nadie disponible.
-¿Podría, al menos, decirme el nombre de la persona que está al frente del centro?
-Ummmmm
[la telefonista se aparta del auricular y pregunta a alguien sin querer dejarse oír].
-Disculpe otra vez, nadie sabe dónde se encuentra la persona que usted busca. Lo siento. Me están llamando por otra línea…
Nadie sabe. Nadie oye. Nadie recuerda. Ni siquiera los relaciones públicas que recibían a las clientas y les recomendaban cómo tratar a Morín -si de «usted», si de «doctor», si de «tú»- dicen palabra.
Tampoco en el hospital Belén de Trujillo, donde la fundación de Morín capta médicos para sus clínicas en España. Se los trae, en teoría, para que aprendan. Otros dicen que ejercen como ginecólogos sin título. Crónica les ha preguntado. Todos callan. El primero, el jefe de Ginecología, Segundo García Angulo, íntimo de Morín.Saben que el ilustre nativo está en prisión incondicional. Y su pareja, Luisa Durán, y Virtudes S. V, una de sus empleadas.Los tres han sido acusados de diversos delitos de aborto, asociación ilícita, intrusismo y falsedad documental. Otros tres detenidos (Dimas A. C. ,
El desenlace que ha tapado, si cabe aún más, las bocas de quienes estos años han estado cerca. Y no siempre por temor al todopoderoso jefe. «Hay gente que le protege y que puede hundir a cualquiera», sostiene un ex trabajador del rey del aborto. «Llegado el momento, Morín tirará de esas personas para salir cuanto antes de la cárcel o librarse de una condena mayor. Nadie aguanta tantos años seguidos impune. Y menos si no tiene cobertura política y judicial».
Vox populi.
«¿CUÁNTO CUESTA?» «4.000 EUROS»
El 29 de octubre de 2006, los telespectadores daneses pudieron ver, en la televisión pública, las imágenes que ilustraban este diálogo. Una reportera embarazada intenta pedir una cita al doctor Morín para abortar fuera de los límites legales.
-¿Hola, es usted médico?
-Sí, soy médico.
-Llamo para hacerme un aborto.
-¿De qué país llama?
-De Dinamarca.
-[...]
-Por lo que me has contado, podemos ayudarte. Son 30 semanas, ¿no?
-Sí, 30 semanas. ¿Es eso un problema?
-No, pero te necesitamos aquí cuanto antes.
[Entrevista en el despacho de Morín]
-¿No es un problema que sea tan tarde?
-Treinta y una semanas.
- ¿No es esto un problema?
-Hay que tener más cuidado, pero no lo es.
-Entonces, ¿es absolutamente seguro?
-¿Para ti? Te lo prometo.
-¿Cómo se hace?
-Es como un parto, pero inducido. No natural, sino artificial.
-¿Y es seguro que cuando el bebé nace está muerto?
-Sí. Al 300%.
-¿Qué es lo que se le da?
-Digoxina. Es lo que se usa para un ataque al corazón, pero en sobredosis.
[Más tarde]
-¿Test psicológico?
-Sí.
-¿Por qué?
-La única forma es demostrar que tú estás o puedes estar con ansiedad o depresión… Porque la ley dice que si tienes un aborto es porque tienes un problema psicológico tan grande que entonces te podemos ayudar.
-O sea, que dices que tengo esto…
-Sí, es burocracia.
-[...]
-La ley en este país dice que para abortar has de estar bajo un problema psicológico grave. La forma de demostrarlo es con el test. ¿Seguro que quieres hacerlo?
- Sí.
- ¿Tienes el dinero?, pregunta una secretaria.
-Sí, pero no aquí, está en el hotel. ¿Cuánto cuesta?
-Cuatro mil euros.
-[...]
-¿Y qué pasa con la moral?, pregunta ella.
-Es cosa mía… usted tiene su moral; yo, la mía.
-¿Pero usted tiene moral?
-Eso lo debe decidir usted. Yo ya sé lo que tengo.
-[...]
-O sea, que no puede entender que la gente critique lo que hace?
-[...] Soy un doctor. Hablo varias lenguas. Soy mayor que usted. Mis creencias son diferentes.
-Algunos de los abortos que usted hace son de fetos que podrían vivir fuera del útero…
-Yo no soy filósofo, no estoy aquí para preguntarme si un feto respiraría o no.
-Pero algo de moral…
-Coja su moral y quédesela.
II Parte del artículo en Crónica: Abortos, Viajes S.A.
Restos humanos y certificados médicos falsos, en la basura de clínicas abortistas
