La catedrática de Historia doña Mercedes Junquera Gómez ilustra, con profusión de datos, la gran aportación que supuso la presencia de España en América para sus nativos y para el mundo: “El padre Las Casas brindó, sin quererlo quizás, el arma más eficaz y contundente para servir de base a las pretensiones francesas, alemanas, holandesas o inglesas sobre el Nuevo Mundo. Cuando estas potencias lograron establecerse, hicieron las mismas crueldades, pero fue menor su dominio en espacio y jamás se preocuparon de hacer examen de conciencia, público y reiterado sobre su obra en América. …sigue leyendo
Ibarruri (en la foto junto a Ho Chi Minh) apoyó con entusiasmo las masacres de los demócratas alemanes, húngaros o checos. Su singularidad iconográfica oculta una nulidad intelectual casi absoluta. Fue la mano derecha de Stalin en España. …sigue leyendo
En este país, todos hemos sido terroristas antes de…” ¿frailes? dijo ayer a Gemma Nierga en la Cadena SER Santiago Carrillo, que el próximo viernes cumplirá 93 años. [...] yo he tenido que eliminar a alguna persona, eso es cierto; pero no he tenido nunca problemas de conciencia” …sigue leyendo
Yo nací en Vigo y he vivido siempre aquí, pero las cosas de la vida me han llevado a menudo por la capital de España, que en este año que acaba de comenzar celebra el bicentenario de una de sus gestas más gloriosas: el levantamiento popular del 2 de mayo contra los invasores franceses. …sigue leyendo
El pacto germano-soviético es uno de los episodios diplomáticos más vergonzosos del siglo XX. Los dos dictadores que amenazaban a Europa, Adolf Hitler y Josif Stalin, se repartieron la Europa Oriental en secreto. La colaboración de la URSS y de los comunistas de todo el mundo con el expansionismo nazi duró casi dos años. Después de la guerra, los comunistas hicieron todo lo posible por atenuar su importancia.…sigue leyendo
A estas alturas de la democracia, gentes organizadas de IU se han permitido convertir a un ciudadano en caricatura para ponerlo dentro de una señal de tráfico que es el trasunto de una diana. La campaña es una amenaza en toda regla. Trata de amedrentar, aislar y, eventualmente, aterrorizar (es decir, bloquear, anular, anihilar, aniquilar) a Pío Moa. Pío Moa no tiene cargos políticos ni representativos. Escribe libros. Ejercita su libertad de expresión y de opinión. Pero supone un grave problema para progres y nacionalistas, pues esos libros se venden por centenares de miles, aportan copiosa información en muchos casos inédita, denuncian los esquemas de la historiografía marxista (reconocida o no como tal) y beben en las fuentes de los denunciados, partidos totalitarios y golpistas de los años treinta. […] Jamás se le condenará, y eso lo saben muy bien los neoestalinistas. No les importa porque la campaña no persigue, como se ha dicho, encarcelarle. Nadie ignora que eso es imposible. El fin es otro. El fin es destruirle personalmente, excitar el odio contra él en una masa cuyos componentes, por supuesto, no se tomarán la molestia de leer a Moa. […]
PD1: Y contra los que lo leemos. Algunos de mis amigos me llaman facha por leer sus libros sin molestarse en leerlos ellos para ver qué hay de cierto. PD2: Firma el manifiesto por la verdad histórica
Elentir está en todo y ha hecho un gif animado en apoyo al historiador Pío Moa. Ya he hablado varias veces de su obra. Sus más de 12 años de estudio de los documentos de los archivos socialistas de la fundación Pablo Iglesias hacen que su obra sea imprescindible. Los datos que aparecen en sus libros son irrefutables, aunque yo no comparto todas sus conclusiones. Como sólo se centra en derribar tantos y tantos mitos sobre la Guerra, si sólo se leen sus obras, puede quedar una imagen de Franco incompleta. Debería recalcar más que Franco era un dictador y asesino (al menos tanto como Largo Caballero y el Carrillo de aquella época, aunque estos tuvieron menos tiempo para llevar a cabos sus planes). Por eso es bueno beber de varias fuentes y por eso resulta imprescindible la lectura de “1934. Comienza la Guerra Civil” y de “Los mitos de la Guerra Civil” de Pío Moa. A mí me cambiaron la vida. Desde que llevaba un para de capítulos dejé de oir sólo la Ser… Lo que me contaban sobre esa etapa tan importante es falso. Los documentos de la Fundación Pablo Iglesias lo demuestra. Y ya no digamos la mayoría de películas sobre la Guerra Civil.
PD:Mientras intentan encarcelar a un historiador que cita fuentes socialistas, se da la circunstancia de que la doctrina de los jueces españoles, a través de sus recientes sentencias, es la de proteger la libertad de expresión de grupo que exaltan el terrorismo y se ríen de sus víctimas. Como la decisión de la Audiencia Nacional de archivar la denuncia contra el grupo pro-terrorista de punk-rock Soziedad Alkohólika.
Este libro y el amigo que me lo prestó cambiaron mi vida. Sólo leía El País y oía la SER. El resto eran fachas para mí. Incluso voté a Zapatero (por eso ahora intento denunciar sus políticas). Siempre he sido moderado, abierto y racional. Por eso, cuando un amigo dedicó horas y horas de su escaso tiempo libre a debatir conmigo, me quedaba perplejo. Tenía más argumentos que yo, decía que era liberal, que Aznar había sido el presidente menos malo de todo el siglo y que Franco era un dictador. Empecé a leer libros suyos para poder rebatirle, y cuando leí “Los mitos de la Guerra Civil” mis cimientos se vinieron abajo. Empecé a oir Ondacero y a comprar El Mundo. Me sentía engañado. Había datos que Gabilondo y Cebrián me habían ocultado. Y además muchos de esos datos provenían de fuentes oficiales y entrecomilladas. No me gustaban mucho las conclusiones que sacaba de esos datos, pero las frases textuales son imprescindibles para comprender lo que pasó en la II República tan laureada hoy en día. Después salió “1934. Comienza la Guerra Civil” que es aún más importante. Se la deberíais regalar a todos aquellos que os importen y que sienten odio a los que criticamos a Zapatero o al Grupo Prisa. Por eso mi afán por contrastar la información en diferentes medios y gran parte del éxito de este blog (con casi 300 visitas diarias) se lo debo a José Manuel. Así que ahora que se puede comprar la trigésima sexta edición (que normalmente cuesta 29 €) por 3,95 € en cualquier quiosco (Ed. Planeta de agostini), ¡no deberíais desaprovechar esta oportunidad!
Ya conté ayer en Condenas del franquismo a lo largo de la Democracia que no siempre la jerarquía católica recuerda lo suficiente los crímenes cometidos en nombre de la fe, pero los papas han pedido perdón en numerosas ocasiones en nombre de toda la Iglesia. A lo mejor tampoco han sido suficientes las veces que las derechas han condenado el franquismo (con el que no tienen nada que ver hoy en día ideológicamente) y resarcido a las víctimas de la dictadura. Y exponía las condenas que había habido a lo largo de nuestra Democracia. También echaba de menos la condena y la repulsa de los asesinatos de inocentes en la II República y en la Guerra Civil. Nuestros campos de concentración (las checas), la matanza de más de 5000 hombres, mujeres y niños a las órdenes de Carrillo en Paracuellos, etc. Estos son algunos vídeos sobre aquellos asesinatos: Persecución religiosa: II República España01
No siempre la jerarquía católica recuerda lo suficiente los crímenes cometidos en nombre de la fe, pero los papas han pedido perdón en numerosas ocasiones en nombre de toda la Iglesia. A lo mejor tampoco han sido suficientes las veces que las derechas han condenado el franquismo (con el que no tienen nada que ver hoy en día ideológicamente) y resarcido a las víctimas de la dictadura. Estos son algunos ejemplos: -En 1975, el mismo año de la muerte de Franco y con ocasión de la proclamación de SM Juan Carlos I como Jefe del Estado, el Decreto 3357 declaró revisadas de oficio y anuladas todas las sanciones administrativas que procedían de la Ley de 10 de febrero del 39 de responsabilidades políticas. -En 1976, rigiendo todavía las Leyes Fundamentales del Movimiento, el Decreto 840 amplió el contenido del texto legal anterior y declaró revisada de oficio y anulada cualquier causa entablada contra funcionarios. Ese mismo año, también se concedieron las primeras pensiones para mutilados de guerra del Ejército Popular de la República, que serían ampliadas sucesivamente en 1978 y 1980 con los gobiernos de UCD. -En 1977, antes de las primeras elecciones democráticas, la Ley 46 constituyó una medida de gracia para todos los actos de intencionalidad política y dejó sin efecto las resoluciones judiciales y los actos gubernativos o administrativos que hubieran ocasionado cualquier tipo de sanción, restituyéndose a los afectados en sus derechos. -En 1978, con el gobierno de la UCD, el Real Decreto nº 6 reguló la situación de los militares que habían combatido en el bando frentepopulista en la guerra civil. -En 1979 la Ley 5 reconoció el derecho a una pensión para los que hubieran fallecido en la guerra civil, fueran o no combatientes. Esta misma norma reconocía ese derecho a los condenados, a las víctimas de la violencia, a los privados de libertad, a los desaparecidos. Igualmente se reconocían pensiones vitalicias de viudedad o de orfandad y de asistencia médico farmacéutica. -En 1984, con el Partido Socialista, la ley 37 aprobó una pensión para todo el personal al servicio de la República. -En 1986, Felipe González comenzó la devolución de bienes incautados a los sindicatos. Es significativo que la CNT, el sindicato anarquista, fue excluido del reparto mientras que la UGT recibió en 2005, ya con Rodríguez Zapatero, una nueva y extraordinaria inyección de millones. -En 1990 los Presupuestos Generales del Estado reflejaron una indemnización para todos los que hubieran sufrido prisión de tres o más años durante el franquismo y hubieran superado los 75 años de edad. -En 1995 las Comunidades Autónomas aprobaron fondos para los que no hubieran podido acceder a los beneficios de la anterior norma. -En 1996, estando en el gobierno el Partido Popular, se aprobó una declaración de condena a los alzados en 1936 y al franquismo. Esta declaración fue objeto de duras críticas por no haber incluido asimismo una condena del golpe de 1934 en Asturias contra la República de la Ezquerra Republicana y el mismo PSOE. -En 1998, Aznar reconoció por Ley la compensación a las formaciones políticas, ampliando la normativa de la época de González. -El 20 de noviembre de 2002 se aprobó una declaración en el Congreso de los Diputados –gobierno del PP- condenando el franquismo y aprobando resarcir a sus víctimas
Echo de menos que las izquierdas no sólo condenen los crímenes cometidos durante la II República, sino también los asesinatos de inocentes por el Frente Popular (nacionalistas, socialistas, comunistas, anarquistas, etc) durante la Guerra Civil. Pero es que además parte del PSOE (representado por el equipo de Zapatero: Blanco, Caldera, Garrido) se reconoce ideológicamente con los planteamientos radicales de aquella época. No está bien que se legisle sobre la memoria, pero puestos a recordar, tienen muchos más deberes pendientes las izquierdas. Asesinaron a miles de inocentes por el simple hecho de ir a misa, ser monjas de clausura (que no se meten con nadie) o ser de clase media. Niños, ancianos, mujeres, daba igual. Carrillo mandó matar o torturar a más de 4000 (más que Pinochet), pero nuestros jóvenes sólo conocen los crímenes de los dictadores “de derechas”. Todos los dictadores son condenables. Y todos los crímenes. Aquí va una muestra:
[...] Ese rencor hacia una historia que se desea anular fue el que llevó a George Orwell a emprender su particular lucha por defender la objetividad histórica. Los días del fascismo estaban en su apogeo y Orwell no lo duda ni un segundo. Si viaja a España como miliciano es para luchar «contra el fascismo». Si se le pregunta por qué, contesta que «por simple decencia». Pero tras la persecución que como miembro del POUM sufre en Barcelona [las organizaciones fundadoras del POUM eran facciones discrepantes del Partido Comunista de España y de la Internacional Comunista (Komintern). Su heterodoxia dentro del comunismo les hizo quedar marginados y enemistados con una Komintern disciplinada a la dirigencia de la URSS.] vuelve a Londres con la convicción de que la contienda española es un fraude. Orwell sabe bien lo que dice. Es uno de los rarísimos intelectuales comprometidos del siglo XX que es capaz de ver y que coloca la realidad por encima del idealismo y la militancia. Siguiéndole escuchamos los pistoletazos de una sindical contra otra y descubrimos parte del papel desempeñado por el Partido Comunista que, tras la máscara de la autoridad pública y el orden republicano, efectúa la conquista del poder y la confiscación de la libertad. En las sangrientas jornadas barcelonesas de mayo de 1937, toda la represión que liquida a los revolucionarios del POUM y apaga el entusiasmo anarquista llevaría el inconfundible sello comunista: acusaciones, falsificación de testimonios, confesiones obtenidas por tortura, asesinatos… Tras su experiencia en las tierras rojas de la España de la guerra civil, Orwell llegó a la conclusión de que si se abandona la idea de que la historia puede y debe ser escrita con veracidad se da paso a un mundo de pesadilla en el que cualquier dictador puede controlar el futuro y el pasado. «Si el líder dice de tal evento esto no ocurrió, pues no ocurrió. Si dice que dos y dos son cinco, pues dos y dos son cinco. Esta perspectiva —escribía en 1941— me preocupa mucho más que las bombas». Época extraña la que vivimos en España. Época de doble moral y doble palabra, en la que se manipula el pasado y se nos hurta el presente, en la que el gobierno se reviste de buenismo zapateril y apela a la mal llamada memoria histórica para chapotear en el maniqueísmo de considerar intrínsecamente buenos a los que perdieron las guerras de su tiempo o fueron víctimas del poder. La derrota, parece, estimula más la conciencia reivindicativa que la victoria. El perdedor tiene una capacidad de seducción y de alumbramiento de mitos que no tiene el ganador. De Companys interesa mucho más que su responsabilidad golpista en el pronunciamiento confederal del gobierno autónomo catalán de 1934 su ejecución años más tarde por los franquistas. El mito del andalucista Blas de Infante, más que en sus escritos y en sus descabellados ensueños de restaurar Al Andalus en pleno siglo XX, se funda en su terrible asesinato. Más que Antonio Machado, el poeta de los campos de Castilla, a algún exaltado le interesa el intelectual al servicio de la República. [...]
Este blog pretende analizar la relación entre los valores cristianos (que defendemos creyentes y no creyentes) y las libertades individual y económica.