Libre albedrío

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Señor Rajoy, la guerra de Iraq es legal

1.- La guerra de Iraq no es ilegal
2.- España no participó en la Guerra de Iraq
3.- El Congreso apoyó la Guerra de Iraq
[Texto de la Proposición no de Ley presentada por el Grupo Parlamentario Popular en el Congreso, relativa a la crisis de Irak (Número de expediente 162/000675.)]
4.- Afganistán e Iraq: resoluciones similares
5.- Tropas a Iraq a petición de la ONU (Resolución 1483, 22 de mayo de 2003). Fue después de esta resolución cuando el gobierno de Aznar envió tropas.

[Resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU]

El asunto a estas alturas ya está resuelto.
La “doctrina Aznar” se basa principalmente en la validez de la resolución 1441 (8 de noviembre de 2002) en lo que se refiere a la cobertura de legalidad internacional para la invasión de Irak (postura apoyada por el Congreso, punto 3 anterior); y en la 1483 para el envío posterior de nuestras tropas (punto 5 anterior). Se ve ratificada posteriormente por la 1511 (16 de octubre de 2003) que ampara a todos los países que entonces tienen tropas desplazadas a Iraq: “Reconociendo que el apoyo internacional para el restablecimiento de las condiciones de estabilidad y seguridad es esencial para el bienestar del pueblo del Iraq y para la capacidad de todos los interesados de llevar a cabo su labor en nombre del pueblo del Iraq, y acogiendo con satisfacción las contribuciones que los Estados Miembros hagan a este respecto en virtud de la resolución 1483 (2003)[...] Determinando que la situación en el Iraq, si bien ha mejorado, sigue constituyendo una amenaza a la paz y la seguridad internacionales”

A pesar de lo que diga Rajoy, el Consejo de Seguridad, en su última resolución sobre Irak, la 1770 (10 de agosto de 2007), que nadie se ha leído en España, vuelve a ratificarlo. Entre otras cosas dice esto: “3. Reconoce el importante papel que desempeña la Fuerza Multinacional en el Iraq para apoyar a la UNAMI (Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para el Iraq), incluido el apoyo en materia de seguridad y logística, y reconoce también que la seguridad es esencial para que la UNAMI lleve a cabo su labor en favor del pueblo del Iraq.

Si el Consejo de Seguridad “reconoce” el “importante papel” que la Fuerza Multinacional (o sea, los Ejércitos aliados) desempeñan “en materia de seguridad” es que ese Ejército no tiene que irse. Y si no tiene que irse es porque está bien (legalmente hablando) allí. La guerra no era ilegal (punto 1 anterior), algo que debe declararse explícitamente.

Rajoy admite, tras conocer las actas de Aznar, que la guerra se hizo sin resolución de la ONU
El PP cambia su doctrina sobre la intervención bélica para rectificar lo que defendió durante años. Carlos E. Cué - El País - 27/09/2007
Hasta ahora, nadie en el PP había rectificado esa postura. Algunos dirigentes, un tanto sorprendidos por el cambio de rumbo de Rajoy, señalaron ayer que podía ser un lapsus, y que quería decir que a Irak se fue sin una segunda resolución de la ONU.

¿Lapsus de Rajoy? ¿Cambio de estrategia? ¿Simple falta de aptitudes para dar la talla?… vía Radikales libres

3/10/2007 | Irak | no comments

La mujer en el islam: lapidaciones en Irán

Vídeo sobre la lapidación de mujeres en Irán (vía Martha)

El libro “Yo acuso” de Ayaan Hirsi Ali, trata en gran parte de la situación de la mujer en el Islam. La ablación del clítoris, la lapidación por infidelidad o por sospecha de infidelidad, los malos tratos… La situación de la mujer musulmana se ha denunciado en varias ocasiones, pero pocas veces con la claridad con la que habla la diputada holandesa de origen somalí.
“Si dijera en Somalia las cosas que digo en el parlamento de Holanda, me matarían”. Una sola frase que resume el largo camino que ha recorrido Ayaan Hirsi Ali desde que abandonó su país, cuando solo tenía seis años y su marido estaba ya decidido, hasta la Holanda. De su país natal viajó a Arabia Saudita, donde cumplió los siete años, de ahí a Etiopía y año y medio más tarde a Kenia. Allí viviría once años más.
Su belleza serena y su elegancia le permitieron trabajar como modelo, lo que le abrió las puertas a la universidad. “Vengo de un continente que está dividido por la guerra civil, y quería entender porqué”. Estudió políticas “y es así como comencé a aprender sobre el poder, las instituciones, sobre la ciudadanía; sobre lo que hace de Europa Europa, y de los países en desarrollo lo que son ahora”.
Ella ha denunciado en otras ocasiones que “Somalia está compuesta por una población que es musulmana al ciento por ciento. Aumentan, por desgracia, las enseñanzas radicales de un número enorme de la población, y la posición de las mujeres somalíes nunca ha sido tan mala como lo es ahora”.
“No me intimidan”
Se declara ex musulmana, una herejía que en el caso del islamismo puede llevarle a la muerte. Ha documentado y denunciado literalmente miles de casos de violencia física contra las mujeres en nombre del Islam. También apelando a esa religión, le ha llovido un torrente de amenazas de muerte. Ali ha dicho en alguna ocasión que “no me intimidan las amenazas y los intentos de cerrarme la boca, porque vivir en un rico país occidental europeo como este, yo tengo la protección que no tendría en Somalia o África o en cualquier otro país islámico”.
Parte de Europa ha elegido cerrar los ojos frente a la amenaza islamista, y Hirsi Ali se topó con esa ceguera voluntaria en el partido en que se inició en política, el socialdemócrata. Por ello lo abandonó, yéndose al partido liberal, desde el que ha defendido sin descanso y sin concesiones los derechos de las mujeres en países musulmanes.
La mujer musulmana
A las niñas se les practica la ablación del clítoris, una operación dolorosa y peligrosa, que cercena sin posible remedio la sexualidad de millones de mujeres musulmanas. Hirsi Ali habla en “Yo acuso” de su propio caso. Puede tener consecuencias a largo plazo para la salud, e incluso la Organización Mundial de la Salud ha mostrado su preocupación por la posible transmisión del SIDA por esa vía.
En Egipto esta práctica se extiende al 97 por ciento de la población. En su libro La cara oculta de Eva, Nawal El Saadawi documenta la medida en que se practica esta mutilación a mujeres desde el primer mes de vida hasta la pubertad. Se hace en las peores condiciones para la víctima.
Ayaan Hirsi Ali
tenía seis años cuando salio de su pais. Esa misma edad tuvo cuando se casó una de las mujeres de Mahoma, un matrimonio que se consumó tres años más tarde. La familia musulmana y la occidental son muy distintas. Mientras que la tradición judeo cristiana fija el núcleo familiar en torno a un hombre y una mujer, la posibilidad de poligamia bajo el Islam cambia por completo los diferentes papeles de hombre y mujer. No son ya los dos sustento de la familia, sino que la segunda queda por y para el servicio del hombre. Él puede repudiar a cualquiera de sus mujeres, lo que les conlleva el fin de la vida civil y con ella incluso de la física. Pero ellas no tienen derecho al divorcio.
El castigo físico
“La discriminación contra la mujer árabe”, dice Wajiha Al-Huweidar, “comienza en el útero”. Los varones reciben la atención, el cariño, el dinero y la educación que se les niega a las niñas. Una discriminación que continúa toda la vida, porque “son débiles”, son “una tentación”, tienen “más trampas que Satán”.
El versículo 4:34 emplaza el castigo físico de la mujer, que es una práctica común. El Instituto Pakistaní de Ciencias Médicas ha registrado que nueve de cada diez mujeres han sido golpeadas, maltratadas o vejadas sexualmente por faltas como cocinar un plato que no es del gusto del marido. Los 4:11 y 2:282 establecen que la herencia y el valor del testimonio en un juicio de las mujeres es la mitad del de los hombres.
Según el Profeta, el infierno está ocupado mayoritariamente por mujeres. En el Islam no se ha producido la separación entre religión y derecho que se ha operado en Occidente. Desde que en plena Edad Media se hablaba de la separación entre “el poder temporal” y el “espititual”, se ha ido forjando una separación de Iglesia y Estado que es inconcebible en el Islam, por lo que estas enseñanzas de Mahoma tienen una relevancia práctica real.
Mientras que las violaciones de mujeres por cascos azules crea vergüenza y una dura respuesta de las sociedades occidentales, el versículo 33:50 sanciona el derecho del musulmán a violar a las mujeres capturadas en combate. Pero, precisamente por haber sido violada, una mujer puede ser condenada a la lapidación. Una muerte cruel que le espera a la que haya cometido adulterio o reciba la sospecha de su marido de que así ha sido, suficiente para condenarla. Vía Eurabia

3/10/2007 | Islam, Libros, Vídeos | one comment